sábado, 17 de marzo de 2012

PENSAMIENTO ANDINO


El dibujo representa el resumen del pensamiento y cosmovisión del hombre andino, que Don Joan de Santa Cruz Pachacuti Yampi (1613), nos dice, que existió en el templo inka de Coriqancha en el Cuzco antes de la llegada de los españoles. En este dibujo se encuentran representadas las creencias religiosas, astronómicas y culturales de los pueblos andinos, que van más allá de solo creer en Wiracocha , el Sol o la Pachamama, si no en un universo más complejo, donde dioses, animales, estrellas y humanos conviven en un mismo espacio y tiempo, donde el dios Thunupa Wiracocha posee un lugar central junto a la Cruz del Sur (representada por las manos cruzadas).

Para comprender la cosmovisión Aymara reflejada en la imagen anterior, primero se debe entender que existe una concepción espacial para dividir los espacios sagrados en el mundo Aymara y para ello es necesario conocer y entender la palabra Pacha. PACHA, según la traducción de los lingüistas, hace referencia a tiempo y espacio, pero para el andino más bien, esta palabra va más allá del tiempo y el espacio, implica quizás el poder superar el tiempo y el espacio; una forma de vida, una forma de entender el universo. Esta división del espacio se divide en Alax Pacha, Aka pacha y Manqha Pacha.


ALAX PACHA: el mundo de arriba o celestial, esta integrado por: Dios Creador ( Sol Thunupa - Wiracocha ), La luna, El Rayo y los Achachilas .

Dios Creador (Sol - Thunupa - Wiracocha ) es fuente de vida, padre y protector de la humanidad y antecesor de la dinastía imperial, el sol fue el principal divinidad de los pueblos andinos, es por eso que en casi todos los mitos analizados figura como dios creador. Este dios creador también se le conoce con el nombre de Thunupa . Existen poca información sobre el legado de este dios ancestral, pues los españoles trataron borrarlo de la historia andina, sin embargo subsistió en la mente del hombre andino. La versión de Santa Cruz Pachacuti Yampi (1613) es la más completa y fiel de la leyenda de Thunupa , por ello, nos basaremos en ella para conocer al Dios Thunupa.


En la edad de las tinieblas o tiempo del purunpacha , los hap'iñuños y achacallas tiranos infernales, enemigos capitales del género humano se enseñorean del mundo. Entonces llega un pobre viejo flaco, barbudo y con cabellos como mujeres, y camisa larga y gran consejador en acto público y les decía que el hombre se llamaba thunupa
Thunupa es un hombre sabio que habla todas las lenguas mejor que los naturales. Recorre todo el Qollasuyu (región Aymara desde el Lago Titicaca al sur) enseñando a los naturales con gran amor y predicando su mensaje moralizador, mientras hace toda suerte de milagros y castiga a los que se niegan escucharlo.
El padre Ludovico Bertonio , quien fue el primer sacerdote en América en escribir el primer diccionario de Aymara a español nos dice de Thunupa Dios fue tenido de estos indios( ) uno que llaman Thunupa , de quien cuentan infinitas cosas. Thunupa trasmite los principios de la ética comunitaria, en que se basa la organización social andina.
Thunupa esta armado del rayo y de la luz, con los cuales derrota al genio maligno y aniquila a la primera humanidad convirtiéndolos en estatuas de pierda, destierra a las tinieblas e ilumina el mundo. Es una edad donde se transforma el mundo, pues se inicia la luz, el orden y la civilización, en otras palabras es el amanecer de la civilización andina. Después de destruir el mundo de las tinieblas el Dios creador Thunupa crean una nueva humanidad y les enseña el arte, la agricultura, la ingeniería, la cultura, etc., así surgen las ciudades e instituciones en el mundo andino.
El dios creador es el principio energético y vital que crea, anima y ordena el cosmos; no es una fuerza desbocada y devastadora como la contenida en el terremoto, si no una forma de energía controlada y sometida a un orden, la cual opera como una potencia constructiva. Al ponerse en movimiento, este principio energético ordenador crea el mundo, a los astros y a la humanidad, engendra y protege la vida, y es fuente de fertilidad y abundancia.

Al simbolizar el orden vigente, los dioses de arriba son los máximos exponentes de los valores. Thunupa o Wiracocha , es el Dios Celeste que es laborioso, trabajador, diligente y “empeñoso como el fuego”, es sabio, pues comprende la naturaleza y conoce sus secretos; y dado que combina esta sabiduría con su capacidad de trabajo es hábil, diestro y lo hace todo con facilidad, es el maestro por excelencia y profeta moralizador. Por último en su calidad de dios guerrero invencible, es modelo de valentía y belicosidad.

Thunupa como Dios universal y omnicomprensiva , incluye a si mismo a todas las divinidades y participa en todos los opuestos. Así, una invocación recogida por Guaman Poma dice en el año 1615:
“ Dios Wiracocha ( thunupa ), fundamental y presente, ¿Dónde estas?
¿ en la tierra superior? ¿ en los lugares profundos?
¿ o en esa tierra cercana y fundamental?.
Creador del hombre, que lo configuraste de la tierra,
que hicisteis este mundo y todo lo que existe”.




La tradición oral en Parinacota da cuenta que es Thunupa es el anciano de la leyenda de pusiri collo y quien en Iquique toma en nombre de Tarapacá cuyas representaciones estan en Salar de pintados y otros zonas de la comuna de Huara .

Al final de ésta era Thunupa , es seducido en Copacabana por mujeres sirenas y muere en el mismo lago Titicaca y su cuerpo desaparece con la promesa de volver algún día. Después de la invasión y conquista española y la religión católica se agregan al Alax Pacha Dios padre, Jesucristo, los Santos y la Virgen María (que no es otra que la pachamama).


La Luna , estaba representada por con un rostro de mujer labrada en plata. Llamada Phaxsimama en Aymara y era la señora del mar y de los vientos, de las reina y princesas y del parto de mujeres y reina del cielo. Regía además el calendario y las festividades andinas.

El Rayo , poseía el tercer lugar de veneración. Imaginaron en tiempos prehispánicos imaginaron que era un hombre que estaba en el cielo formado de estrellas, con una maza en la mano izquierda y una honda en la derecha, vestido de lucidas ropas, las cuales daban el resplandor del relámpago cuando se volvía para tirar la honda; y que el estallido de ella causaba los truenos, los cuales daba cuando quería que cayese agua. El rayo o Illapa , era el responsable de la caída de la lluvia, el granizo, la nieve y las tempestades, y consiguientemente estaban a su cargo la abundancia de los alimentos y la multiplicación de los hombres. Se le consideraba también el encargado de los soldados y de los asuntos bélicos, y como tal era llevado a las expediciones guerreras en tiempos prehispánicos.

Los Achachilas , no obstante pertenecen al Aka Pacha, los espíritus de las montañas estan estrechamente vinculados con el Alax Pacha, debido a su carácter de mediadores entre este mundo y el mundo de arriba, aunque tienen también relación con el subsuelo. El extirpador de idolatrías (el extirpador es un cura con atribuciones judiciales para exterminar toda costumbre andina, por ello se exterminaron pueblos enteros como Mollepampa en el Valle de Lluta y Pubriza en Azapa a comienzos del año 1600 ) Arriaga dice:


“ A cerros altos y montes y algunas piedras muy grandes también adoran y mochan, y les llaman con nombres particulares y tienen sobre ellos mil fábulas de conversiones y metamorfosis y que fueron antes hombres que se convirtieron en aquellas piedras ” .

Después de la invasión y conquista española y la religión católica se agregan al Alax Pacha Dios padre, Jesucristo, los Santos y la Virgen María (que no es otra que la pachamama).

MANQHA PACHA: es el mundo de abajo, desconocido o lugar tenebroso donde habitan los espíritus malignos como el: Genio maligno, la serpiente, supaya y wari.

El genio maligno , es un personaje subterráneo y arcaico asociado con la oscuridad que se encuentra representado con seres que habitan en la profundidad de la tierra. Es en si una divinidad que no se puede controlar por el hombre y se encuentra representada por las serpientes y pachacamac.


La serpiente , llamada Katari por los Aymaras, es un ser monstruoso y maligno, investido de poderes sobre naturales. Katari es por tanto una enorme serpiente subterránea que arroja fuego y que ocasiona movimientos sísmicos, catástrofes y muertes; una divinidad crónica temible que encarna las fuerzas naturales que el ser humano es incapaz de controlar. Los terremotos, pestes y catástrofes con que se asocia a la serpiente son amenazas de la naturaleza salvaje contra el orden civilizado, y asimismo señales de pachacuti o cataclismo transformador que conmueve desde su base a la organización social. La serpiente es por tanto una divinidad que se opone al orden establecido. Antes de la llegada de los españoles existieron una serie de templos dedicados a la serpiente en las ciudades del Cusco, Tiwanaku, Chavin y Catac entre otras.

Wari - Sireno, es un dios de gigantesca fuerza, que recibía culto en los templos subterráneos donde existía un oráculo, que estaba asociado a los manantiales y al viento huracanado y que se transformaba en víboras, arañas, lagartijas y gusanos. En la Provincia de Parinacota Wari recibe el nombre de sireno.

Supaya – Anchanchu (tío), durante el periodo prehispánico tuvo una fuerte connotación maligna, pues se apoderaba del cuerpo de los hombres causándoles graves trastornos. Esta divinidad habita en el subsuelo y las tinieblas con otros espíritus malignos.


En el suelo habitan los seres tenebrosos y malignos que se enseñorearon de la tierra. Todos tienen la potestad sobre las fuerzas naturales destructivas que acechan al hombre. Estos seres del subsuelo son también los que gestan el Pachacuti o cataclismo transformador que conmueve al mundo. El Manqha Pacha simboliza así el oscuro pasado remoto de la humanidad: lo salvaje, lo indómito, lo silvestre y lo no domesticado, el desorden, le furor destructivo, cruel y sanguinario. Estos son los atributos negativos, rechazados y reprimidos de uno mismo.

Desde la llegada de los españoles los demonios cristianos ha sido colocados dentro del Manqha Pacha para darle el tenor del infierno de la religión católica. De igual dorma en muchas regiones andinas los propios españoles han sido colocados como demonios que han venido a alterar el mundo, un ejemplo de ello es el baile de la diablada y otros que son una expresión de burla al español.

AKA PACHA: Este mundo o planeta tierra, conceptualizado sacramentalmente como “Pachamama” o sea “Madre tierra”.


La Pachamama, es la diosa femenina de la tierra y la fertilidad; una divinidad agrícola benigna, concebida como la madre que nutre, protege y sustenta a los seres humanos. No toda la superficie de la Tierra corresponde a la Pachamama; los terrenos incultos, las punas áridas y los desiertos son dominio de otras divinidades salvajes. La Pachamama es sólo tierra fértil que alimenta a los hombres; la tierra domesticada por el trabajo y el ingenio humano, es decir el espacio humano. La Pachamama vendría a ser pues la diosa de la agricultura comunal, fundamento de toda civilización y los estados andinos.

La pachamama es la síntesis entre la naturaleza silvestre del Manqha Pacha y el principio civilizador del Alax Pacha; es la mediadora entre estos niveles porque participa de los dos y recibe la influencia de ambos. A pesar de ser una diosa benigna la Pachamama es capaz de enojarse y castigar sin misericordia a la humanidad.

La Mama Quta, es una divinidad femenina benigna y protectora, que se encuentra representada por el mar, los lagos y lagunas.

Pakarina, Se encuentra representado por cuevas o lagos de donde se originaron los humanos y el héroe civilizador. Esta asociados a los espíritus protectores y benignos de las comunidades.

El Aka Pacha es el nivel intermedio entre el Alax Pacha y el Manqha Pacha. Allí las fuerzas contrapuestas de arriba y abajo se encuentran y libran sus batallas o se complementan en sistesis generadora. De esta manera, la mujer madre recibe las acciones del Dios Creador y del Genio Maligno, y en su seno conjunciona a estos principios opuestos para dar origen a la humanidad y a la civilización. Es por ello que esta entidad mediadora constituye el núcleo o centro (Taypi) de la creación.


En parte importante de la región andina el Alax Pacha es representado por el Cóndor; El Aka Pacha por el Puma y el Manqha Pacha por la serpiente Katari

jueves, 15 de marzo de 2012

Declaración Facultad de Ciencias Médicas de Rosario

Rosario, 10 de febrero de 2012



VISTO:

La problemática que atraviesa nuestra región y nuestro país,
vinculada al avance de un modelo productivo extractivo como el de la
minería a cielo abierto y la agroindustria y;

CONSIDERANDO:




Que, la Facultad de Cs. Médicas de la UNR, ya tiene antecedentes
de pronunciarse en temas neurálgicos que vinculan la salud, el ambiente
y modelos productivos, como el ingreso de Basura Nuclear a nuestro País,
la Instalación y proliferación de fábricas de pasta de celulosa en la
región, el avance de la destrucción de los montes nativos, entre
otros;


Que, en abril del año pasado, se desarrolló en nuestra Facultad
el 1er. Congreso Latinoamericano de Salud Socioambiental, organizado por
la Materia Salud Socioambiental de esta Casa, en el que participaron más
de 350 personas, de ámbitos académicos, movimientos sociales, áreas
gubernamentales de mas de 11 provincias argentinas y 9 países de América
Latina), cuya declaración final concluye:
“En todo nuestro continente se viven situaciones que responden a
la transferencia de modelos productivos que enferman y matan hacia
nuestras tierras.
El proyecto de traslado de industrias sucias a nuestros países,
impulsado por el Banco Mundial (tal cual lo establece el memorándum de
Lawrence Summers de noviembre del año 1991), se está llevando a cabo con
la complicidad de las autoridades locales, bajo la espúrea dicotomía
“trabajo vs. salud”.





La enajenación de la tierra, el despojo a los campesinos, la
depredación de la fauna ictícola en ríos y mares, el avance de la
explotación minera, la contaminación y desaparición de cursos de agua,
la utilización de millones de litros de agrotóxicos en las fumigaciones
de los campos con soja, maíz, hortalizas, frutales, etc. y el avance de la frontera agropecuaria en
desmedro del monte nativo, son
determinantes dañinos de la salud de los ecosistemas de los que los
seres humanos somos parte.
Concentraciones Urbanas, Agrotóxicos, Transgénicos, Minería,
Pasteras, Represas, Centrales Nucleares, Contaminantes Químicos,
Biodiversidad Diezmada, Destrucción de Territorios y Poblaciones en
franca diáspora despojadas de los bienes comunes, forman parte de
nuestras cotidianeidades, y deben ser identificadas como
problemas del campo de la salud por los responsables de definir
políticas públicas.
Existen ya pruebas científicas concluyentes acerca de los daños
que a la salud de los ecosistemas y por tanto de los humanos, provocan
los modelos productivos que se están imponiendo en nuestros
países,
por lo que resulta inaceptable
la excusa de los responsables políticos que se escudan en la
supuesta debilidad de las mismas en lugar de aplicar el principio
precautorio.”
Que el mencionado documento del Banco Mundial, conocido
como el “Informe Summers”, aconseja “que una cantidad dada de
contaminación perniciosa a la salud debe hacerse en los países de menor
costo, que son los de menores salarios” y en la “escasa incidencia del
cáncer en las comunidades donde ya se mueren tempranamente por otras
causas”;
Que en este sentido puede entenderse el avance en nuestros
territorios de modos de producción altamente contaminantes, como ser la
agroindustria transgénica dependiente de tóxicos, la minería a cielo
abierto, la fabricación de pasta de celulosa, la producción de aceites
vegetales, la extracción de petróleo, entre otros;
Que para llevar adelante esa estrategia se vulneran los
derechos de los ciudadanos a nacer, crecer y desarrollarse en un
ambiente saludable;

Que en el caso de la minería las fuentes de contaminación pueden ser: tajos y galerías, pilas de
lixiviación, escombros, colas;

Que éstas áreas no siempre son controladas y en ellas se
encuentran contaminantes tóxicos que se filtran al ambiente;




Que la actividad minera que se desarrolla a cielo abierto e
implica la utilización de procedimientos químicos para la extracción de
metales, daña severamente el ambiente y en consecuencia a los seres
humanos y sus comunidades;

Que uno de los componentes fundamentales en el proceso de
extracción de minerales a cielo abierto es el cianuro, (compuesto químico a base de carbono y nitrógeno, conocido desde
hace varios cientos de años por sus propiedades biológicas tóxicas y su
capacidad de unirse fuertemente a metales);

Que en promedio para extraer un gramo de oro (1 gr) es preciso
pulverizar 4.000 kg (4 tn) de piedras y disolverlas con casi 4 kg (4.000
grs) de cianuro.

Que entre las características tóxicas del cianuro está la
de bloquear la enzima citocromo oxidasa de las mitocondrias, con
lo que interfiere en el proceso de respiración celular, llevando a la
muerte de los organismos que intoxica;

Que otro de los elementos utilizados en los procesos megamineros
extrativistas que se intentan imponer en nuestra región, es el mercurio,
(metal pesado, con propiedades neurotóxicas);

Que en el caso específico de la minera Bajo La Alumbrera,
está
autorizada a consumir 100 millones de litros de agua por día de la
reserva acuífera del Campo del Arenal; alto consumo (casi el doble del
consumo de toda la Provincia de Catamarca);

Que el informe “Impacto de la megaminería sobre las poblaciones locales
en Argentina” elaborado por Juiette Renaud, Asesora del Premio Nobel de la
Paz Adolfo Pérez Esquivel, asegura
que “el impacto mas grave de os grandes proyectos mineros es la
contaminación del agua, en estanques, arroyos, ríos y lagos de la
región”, aunque también “contamina lso suelos, lo cual tiene un impacto
fuertemente negativo sobre la vegetación y la productividad de los
mismos”, a partir del depósito de partículas sedimentadas por el vertido
de productos químicos, por filtración a partir de los
lixiviados;

Que las poblaciones son expuestas entonces a consumir alimentos,
agua, respirar aires, contaminados por productos químicos presentes en
el ambiente a partir de estos modos productivos;




Que ya existen causas judiciales abiertas por contaminación y
daño a la salud y al ambiente de este tipo de modelos extractivos, uno
de los cuales es el iniciado por el Fiscal de Cámara de Tucumán, quien
denuncia a la Minera La Alumbrera, y prueba la presencia en agua de
Arsénico en valores 20000 veces superiores a los permitidos por la
legislación, así como de Cadmio (5000 veces mas), Cobre (20 veces mas),
Mercurio (10000 veces mas), Plomo (60 veces mas), Selenio (1000 veces
mas);

Que éstos emprendimientos, en nuestro País, ya han sido
responsables de al menos 4 derrames (17/9/2004, 10/6/2006, 12/6/2006 en
Villa Yil y Diciembre de 2008 en Ampujaco);

Que, como documenta la Universidad Nacional de Córdoba en su
Resolución HCS Nº 1308/2009: “En marzo de 2007 la Secretaría de Minería de la Nación elaboró
un informe en el que se refiere a los elevados contenidos de metales en
el canal DP2 indicando que el efluente de la planta de tratamiento de
Minera Alumbrera presenta concentraciones de sólidos totales disueltos
(SDT) sulfatos y molibdeno detectadas en el comienzo del canal que
superan los límites normados” lo que evidencia la debilidad de las
autoridades de control para evitar riesgos;

Que, por ejemplo, un estudio de la Universidad de Jujuy, reveló
que “el 81% de los niños de Abrapampa, Jujuy, tienen plomo en sangre en
cantidades dañinas para su salud” (en esa localidad funcionó la Mina
“Pan de Azúcar”, y aún funciona la mina “Pirquitas”);

Que
en nuestro país, el “Informe preliminar sobre vulneración de derechos y
conflictividad socio-ambiental minera” presentado ante la Defensoría del
Pueblo de la Nación por la Red de Asistencia Jurídica contra la
Megaminería a fines de 2011, contabilizó 121 proyectos en “exploración
avanzado” (en los que ya se conocen las ubicación y calidad de las
reservas pero aún no se resuelve la solvencia económica para dar inicio
a la explotación), encabezando la lista Santa Cruz (36 proyectos), Salta
(17), Chubut (14), San Juan (11) y Jujuy (8), le siguen Neuquén (7);
Mendoza, La Rioja y Río Negro (6 cada una) y Catamarca (4).

Que según dicho informe “Los proyectos son propiedad de 51
empresas, sólo dos de capital nacional y 49 de capital transnacional:
Canadá, Reino Unido, Australia, Estados Unidos y Suiza (entre otros)”,
advirtiendo que “la
instalación de transnacionales mineras implica diferentes conflictos
sociales, jurídicos y ambientales, entre los que destacamos la
utilización intensiva de químicos de alta toxicidad y el consumo masivo
de agua y energía, situación que coloca a la actividad en una condición
estructural de tensión con las poblaciones y actividades económicas
locales”.


Que según el informe “Renaud” ya mencionado“, las grandes
empresas trasnacionales consiguieron ampliar su área de influencia
gracias a una supuesta “acción social y comunitaria” en los pueblos en
los cuales se instalan, otorgando subvenciones a instituciones
comunitarias (hospitales, escuelas, etc), hecho que debilita el
argumento de las “licencias sociales” garantizadas;

Que se han hecho públicas las pruebas que vinculan a
representantes de las empresas mineras con actividades de “espionaje e
inteligencia” contra los vecinos movilizados en defensa de la vida y el
ambiente saludable;


Que en los últimos días hemos sido testigos de cómo las fuerzas
de seguridad del Estado (primero) y grupos para-policiales y promineros
(luego), han ejercido acciones de vulneración de los derechos
constitucionales de muchos ciudadanos y ciudadanas de las regiones en
conflicto, llegando incluso a lesionar físicamente a
manifestantes;

Que la Constitución Nacional en su arto 41, primera parte,
establece que "Todos los habitantes gozan del derecho a un
ambiente· sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y
para que las actividades productivas satisfagan las necesidades
presentes sin comprometer las de las generaciones futuras, y
tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará
prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la
ley.";

Que, como dictaminó la Universidad Nacional de Córdoba, al
rechazar los fondos provenientes de la Minera Bajo la Alumbrera
“, el Estado Nacional al haber asumido el compromiso como
integrante de la comunidad internacional, de trabajar en pro de la
protección del medio ambiente sano en cuanto indispensable para el
desarrollo integral del ser humano y al haber reconocido en numerosos
instrumentos internacionales y regionales (i) Sistema Internacional:
D.U.D.H. de 1948; P.I.D.E.S.C. de 1966; P.I.D.C.P. de 1966; Protocolo
Facultativo del P.LD.C.P.; Declaración de Estocolmo de 1972. en
particular principios 1 y 2; Carta Mundial de la Naturaleza de 1982, en
particular principios generales; Declaración de Río de Janeiro sobre
Medio Ambiente y Desarrollo 1992, en particular principios 1, 2, 3 y 4;
Declaración y programa de Acción de Viena de 1993, en particular art.
11; Convención de Estocolmo sobre Contaminación Orgánica persistente de
2001; Sistema regional: D.A.D.H. de 1948, en particular arto XI;
C.A.D.H.
de 1969; Protocolo de San Salvador de 1998, en particular arto 11; Carta
Democrática Interamericana de 2001, en particular art.1; Resolución de
la O.E.A. n° 1871/02 sobre Promoción de la Responsabilidad Social de las
empresas del hemisferio) debe por tanto realizar todas las acciones
positivas necesarias tendientes a garantizar estas premisas, a través de
un marco regulatorio y normativo que efectivice la protección al medio
ambiente, y de la implementación de mecanismos de control permanente de
la explotación de recursos naturales”;



Que, como decimos anteriormente, también se identifican
movimientos sociales de resistencia y preocupación por la salud de
quienes son expuestos a los procesos de fumigación necesarios para la
explotación agroindustrial;

Que en este sentido, nuestra Casa, viene desarrollando una tarea
de investigación-acción-participativa, con comunidades de nuestra
región, a traves de los Campamentos sanitarios de la Práctica Final,
desde los cuales se ha logrado evidenciar las modificaciones de los
perfiles de morbimortalidad de las comunidades expuestas a esos modelos
productivos;

Que el Plan Agroalimentario Nacional que prevee alcanzar la
cantidad de 160 millones de toneladas de granos para el 2020, es un aviso de
profundización de un modelo extractivo de agua, fósforo y demás
nutrientes de nuestros suelos, asi como de incrementos siderales en los
volúmenes de agrotóxicos a utilizar y con los que se rociarán a nuestras
comunidades;

Que los hambrientos del mundo no dependen de la capacidad comercial
de 400.000 agronegociadores del planeta, sino de la revitalización y
devolución a la ruralidad de 1500 millones de agricultores locales, con
semillas propias y mercados de intercambios y comercios en escalas de
cercanías;

Que la política económica nacional, parece estar siendo ordenada
en función de la lógica de enfrentar a la defensa de la salud con la
posibilidad de generación de trabajo, y eso es, cuanto menos,
errado;

Que entendemos, como Julio V. González, que “la conquista de la Universidad, es solo un medio para lograr el
supremo fin de transformar con sus propias manos al país,
revitalizándolo mediante la implantación de una democracia social, donde
la riqueza no sea el privilegio de unos pocos, el bienestar un lujo y el
trabajo una maldición”;

Que quienes entendemos la Salud como el
ejercicio del derecho a luchar por una vida digna para todas y todos,
fortaleciendo las diversidades y deconstruyendo las hegemonías, debemos
asumir, como expresa Giovanni Berlinguer, “el deber social de informar a la población y a las
instituciones sobre la amenaza que el sistema de globalización
neoliberal significa para la salud y la seguridad de la
comunidad”;

Que la Universidad Nacional de Rosario, en el artículo 1 de su
Estatuto, incisos “f” y ”g”, define claramente entre sus principios
constitutivos el desarrollar sus funciones en un marco de irrestricto
respeto por el medio ambiente y garantizar y sostener el respeto
irrestricto por los derechos humanos,



Que nuestra Casa de Estudios, tiene como visión ser una
Institución que fomente el compromiso personal, grupal, institucional y
colectivo de todos sus claustros con las organizaciones y comunidades
de nuestra sociedad,

Que asimismo, es misión de esta Facultad, construir aprendizajes,
producir saberes, promover la circulación democrática de conocimientos
para mas y mejores praxis, en convergencia con sólidos preceptos morales
y compromiso ético con el
irrenunciable Derecho a la Salud, formando profesionales al
servicio solidario con el bien común de las comunidades en el orden
local, provincial, nacional, latinoamericano e internacional;

Por ello,


EL CONSEJO DIRECTIVO DE LA FACULTAD DE CS. MEDICAS DE LA
UNR
RESUELVE:

Art. 1.- Solidarizarse con las comunidades afectadas por
los modelos de producción extractivistas que comprometen la salud de los
ecosistemas y, por tanto, de los seres humanos.
Art. 2.- Apoyar los reclamos de los ciudadanos en lucha por
la defensa de la vida digna en un ambiente saludable, repudiando los
actos de violencia en todas sus expresiones.
Art. 3.- Solicitar al Gobierno Nacional, asuma la
responsabilidad de garantizar a todos los ciudadanos de que habitan
nuestro suelo, la plena vigencia de sus derechos humanos, frenando las
acciones represivas sobre los movimientos sociales.
Art. 4.- Convocar a todos sus equipos docentes y de
investigadores, a ponerse a disposición de las comunidades afectadas por
los modelos de producción contaminantes, a los efectos de cumplir con la
Visión y Misión de nuestra Casa.




Art. 5.- Invitar al Consejo Superior de la UNR a hacerse
eco de la presente resolución.
Art. 6.- De forma



Prof. Dr. E. POLLASTRI Prof. Dr. R. NIDD
Prof.
Lic. L. RÖHNER
Docente
Docente
Docente

Prof.
Dr. D. VERZEÑASSI Prof. Dr. F. SERRA Prof. Dr. A.
TORRIGGINO
Docente
Docente
Docente


Dra. Ma. C. BOGUE
Sr. D. PUEDE

Graduada
Estudiante
CONSEJEROS
DIRECTIVOS DEL
FRENTE
INDEPENDIENTE – Facultad de Cs. Médicas - UNR

jueves, 23 de febrero de 2012

LOS DOGMAS PRODUCTIVISTAS CONFLUYEN PARA QUE EL AGUA, FUNDAMENTO DE LA VIDA SE EVAPORE, Y CONVIERTA A LA VIDA EN LA ARIDEZ DEL SER.

La Escuela de Educación y Formación Ambiental Chico Mendes, ha elaborado un documento sobre la problemática actual. Queremos reflexionar y decir desde nuestra mirada lo que nos conmueve en esta encrucijada turbulenta. Encrucijada que debe reterritorializar al Pensamiento Ambiental Latinoamericano, debe prestar atención al archipiélago de ignorancias que le impide a la ciencia clásica pensar el pensar, porque su malla cosificada, matematizada y lineal no le abre otras puertas que las del desconocimiento, y tenemos que focalizar con una luz descubridora las penumbras y oscuridades de los tiempos actuales, enfermos de trivialidad, banalidad, presente perpetuo, consumismo, sobrevaloración de la eficiencia por encima del pensamiento y la reflexión.
Nosotros, como decía Virgilio, "piedras vivientes", seguimos apostando, como dice el documento al Diálogo de Saberes, al encuentro intercultural a creer, como dice Legendre "que jamás veremos gobernar a una sociedad sin los cantos y la música, sin las coreografías y los ritos, sin los grandes monumentos religiosos, (como los de Abya Yala, entre otros) o poéticos de la Soledad Humana".
Solicitamos la lectura del documento y agradecemos esa deferencia. Como agradecemos también si desean difundirlas por sus redes y páginas. Algunos nos sugirieron llevarlo a papel y distribuirlos en diferentes ámbitos: escuelas, cursos, talleres y seminarios, en fin en lo que se crea pertinente, si así lo acuerdan, estaremos plenamente satisfechos al compartir estas ideas.
Gracias por todo, un abrazo teñido de marrón como las aguas del Paraná y de azul como el proyecto alternativo de un mundo incluyente, intercultural y de pluralidad sustentable.


LOS DOGMAS PRODUCTIVISTAS CONFLUYEN PARA QUE EL AGUA, FUNDAMENTO DE LA VIDA SE EVAPORE, Y CONVIERTA A LA VIDA EN LA ARIDEZ DEL SER.

Por estos días calientes del verano 2012 el agua, que desde siempre ha corrido
libremente por la piel de la tierra, fertilizando la vida y convirtiendo a los territorios, sean las llanuras, las montañas, mesetas y cuencas, en reserva interminable para que los sentidos existenciales de los ecosistemas naturales y la diversidad infinita y enriquecedora de las culturas, re-existan, y para que el canto a la vida siga siendo el latido nutricio del planeta, ha sido aprisionada por el pensamiento de la racionalidad instrumental para que el productivismo que genera, la convierta en barro contaminado.
Ocurre, y no tan repentinamente, que por las regiones del Paraná, el río ha descendido descontroladamente su caudal en su ciclo de creciente. Este hecho coincide con la lucha por las aguas vida en contra de la instalación de las megamineras, marcando estas tensiones los crujidos de un conflicto en cuyo fondo se encuentra la crisis ambiental. Ahí, en ese rincón de la crisis, se aloja el Pensamiento Único, pensamiento totalitario, como el pensamiento científico de la Modernidad Insustentable “que objetivó a la naturaleza y cosificó al mundo”(1). Afirmamos que la Modernidad se autoimpuso una misión salvífica y se autoinstituyó como referencia de lo político, lo social, lo cultural, configurando al unísono a los sistemas educativos y científicos y dándole un único sentido a la propia cotidianeidad, naturalizando, de un modo claustrofóbico, la metafísica de un conocimiento universal, totalizador, totalitario y negador de las diferencias.
Las aguas han sido repensadas por el capital instrumental depredador y la ciencia sin conciencia como un banal mecanismo cuya finalidad solo consiste en generar rápidos beneficios, acelerando vertiginosamente la producción agraria mediante la biotecnologización fundada en el anegamiento de la vida con océanos de agrotóxicos, y la explosiva producción minera a cielo abierto, que cierra los caminos de la vida y los cauces del agua con una racionalidad fáustica y deserotizada, dejaron a la naturaleza montañosa con la mera compañía del vacío del ser. Esta perversión arropada con el titulejo de Progreso, Desarrollo, Crecimiento para generar riqueza y eliminar la pobreza y la desigualdad, descuartizó la relación de los ecosistemas, rompió el tejido articulador de los territorios y quebrantó el sentido de la naturaleza desnaturalizando al ser.
Durante un recital histórico de Calle 13, René arengó contra la “Minería Contaminante”:
http://www.diariouno.com.ar/vendimiatmp/Calle-13-arengo-contra-la-mineria--contaminante-en-un-recital-historico--20120205-0069.html
Compartimos con los lectores, un videoclip de la canción “Vamo a portarnos mal” que alude a la lucha contra la minería contaminante y que Calle 13 interpretara hace unos días en el festival de Vitivinicultura en Luján de Cuyo:
http://www.youtube.com/watch?v=y4MBHwFlMOo
La vida ha quedado aprisionada en el frío obsceno del Pensamiento único, corazón impiadoso de occidente, que se realiza bajo el imperio de teorías productivistas que imponen barreras descomunales para que otras voces puedan ser escuchadas, de modo tal que la voz del amo cientificista bajo los dictados de la ley de mercado, impidan que el agua y otros saberes tengan derecho a ser, desmoronando el proyecto existencial de la diversidad y construyendo diques inmensos para sepultar las racionalidades diferentes, las racionalidades ambientales opuestas a la devastación engendrada en el útero de la Racionalidad Instrumental que habrá de tornar árida la vida tanto en las cuencas donde se cultiva el monocultivo de la soja transgénica, o en la cordillera donde la minería a cielo abierto arrasa montañas, cursos de agua y glaciares.
Frente al atropello al que son sometidas poblaciones que luchan por la conservación de la plataforma de la vida con el agua como sustento irreemplazable del ser, reprimidas hoy, desde la acción directa y desde la detestable humillación simbólica; nosotros nos paramos desde la Ética de la Sustentabilidad, y le decimos a esas voces del poder empresarial y político, que será la conservación de la diversidad la que impida el holocausto, mientras se conjugue el ethos de las diversas culturas. Esta ética alimenta una política de la diferencia, decimos en el Manifiesto por la Vida. Es una ética radical porque va a la raíz de la Crisis Ambiental para mover los cimientos filosóficos, culturales, políticos y sociales de esta civilización hegemónica, homogeneizante, jerárquica, despilfarradora, sojuzgadora y excluyente. Justamente todos atributos contaminados por el productivismo más cerril y que fuera cacareado por gobernadores y empresarios mineros. Poseen la lengua veloz para desprestigiar, descalificar, acusar y poner a los defensores del ambiente en el lugar de embajadores al servicio de la pobreza, la exclusión, mediante la práctica de engendros totalitarios. Ya es conocido el método del Poder para impedir que sus ganancias infames y devastadoras puedan ser perturbadas, menoscabadas y debilitadas. Debemos recordar que en 1939 se creó por primera vez en laboratorio una sustancia química sintética que fue usada tanto en tiempo de guerras, como en la producción agraria para aumentar los rendimientos y combatir las plagas. A su inventor se le otorgó el Premio Nobel de Medicina, y en su entrega, se lo glorificó como el salvador de la humanidad porque ese producto desterraría la enfermedad y el hambre. Una mujer, bióloga, comenzó a observar al poco tiempo que las voces de la vida se silenciaban. Investigó, y denunció que ese producto era perjudicial para la vida, intentó publicar sus investigaciones, era la década del cincuenta. La descalificaron, quedó separada de la academia, era insultada desde los medios de comunicación y desde las patronales agrarias del centro de los EEUU. El Poder personalizado, entonces en John F. Kennedy, la ignoró. Pero, obstinadamente, en contra de la inmensidad del Poder, siguió investigando y demostró la toxicidad de ese producto fatal para la vida y escribió uno de los más bellos libros de ciencia, “La Primavera Silenciosa”. El inventor del Producto, Peter Müller, Premio Nobel de Medicina 1948, un cínico despiadado, siempre ignoró estas denuncias. La Bióloga, Rachel Carson, murió de cáncer en 1962. El producto que iba a salvar a la humanidad y que generó la humillación, exclusión, amenazas violentas contra esta valiente mujer, el DDT, fue prohibido en 1975. Era hijo de la ciencia mecanicista de la Modernidad Insustentable y produjo ganancias inmensas en sintonía con la lógica del mercado. No curó, por el contrario, generó más enfermedades. No eliminó el hambre, lo aumentó, pues muchas regiones se desertificaron. Por eso, le decimos al poder que ignora y humilla a los que luchan contra las megamineras, que las amenazas y descalificaciones no son nuevas para los que defienden el ambiente. Una vez más, aparece, en su esplendor, la cultura xenófoba, individualista, conservadora y capitalista arrasadora que es la fe de los grupos de poder norteamericanos. En este sentido, resulta ilustrativo el video realizado por Michael Moore, Breve Historia de los Estados Unidos de América:
http://www.youtube.com/watch?v=K0-SSwLZzZo
Parecida a la patética admonición de Gioja, gobernador sanjuanino, tildando de nazi a todos los opositores a la megaminería, es la caricatura del personaje de la última película del genial Clint Eastwood, “J. Edgar” que etiquetaba de comunistas a todos quienes se opusieran al modo de vivir yanqui fundado en la doble moral: ese sentido conservador religioso, individualista, sobreexplotador de los obreros y al servicio del capital. Desde ese punto de vista, Rachel Carson, era nazi. Chico Mendes, primer mártir del ambientalismo latinoamericano, que luchaba contra los latifundistas que arrasaban la selva, y fue asesinado por uno de estos patrones, era nazi. El Teólogo de la Liberación Leonardo Boff, que condena el modo irracional de explotar los bienes y la vida natural, es nazi. Como nazi ha sido, en ese relato sanjuanino, la epopeya del pueblo entrerriano que luchó en contra de la construcción de la megarepresa Paraná Medio y logró que la legislatura declarara a Entre Ríos Territorio Libre de Represas. Como nazi ha sido el formidable proceso realizado por el pueblo misionero que, enfrentando a todo el establishment político y mediático, confluyendo desde todos los horizontes como afluentes primorosos de vida, expresado a través de los movimientos ambientalistas, el obispado de Monseñor Piña, los docentes, estudiantes y padres, los Pueblos Originales, en un plebiscito histórico dijeron NO a Corpus. Y cómo no recordar a ese acontecimiento epopéyico del NO al Basurero Nuclear en Gastre, en pleno corazón de la Patagonia argentina. También sus luchadores habrán sido nazis... ¡Cuánto desatino! La Racionalidad Instrumental, como veneno que anida en el corazón de las explosiones a cielo abierto para que sangre la tierra y el agua se desagüe, ha colonizado el pensamiento con los barros putrefactos del Pensamiento único. De ahí que deconstruir, desuniversalizar,
desabsolutizar, los cimientos del Paradigma Mecanicista, tan fragmentador y reduccionista,
está en los afanes de la Escuela Chico Mendes, para que los sentidos existenciales de la vida,
vivan y para que el pensamiento, ante la encrucijada que le imponen los productivistas, pueda
saltar el cerco de la lógica de mercado, y señale los nuevos mapas de la Racionalidad
Ambiental.
Pero dónde nace el Pensamiento Único, ese pensar que engendró la crisis ambiental,
crisis civilizacional, que es la crisis de un modelo económico, tecnológico y cultural que ha
depredado a la naturaleza y negado a las culturas alternas, tanto aquí en las riberas del Río
Paraná, donde el monoproductivismo sojero arrasó con la diversidad y aumentó el
Calentamiento Global y aceleró el Cambio Climático que, hoy, y no sólo de ese modo, se
manifiesta con la disminución del caudal del agua en la época de creciente; y en la región
montañosa depredará de modo impiadoso la vida del agua, con la minería a cielo abierto,
proceso inmundo y contaminante. Tanto en el caso de la sojización como en la megaminería, la
furia destructora, deviene de la visión mecanicista del mundo que, ignorando los límites
biofísicos de la naturaleza y los estilos de vida diferentes de las diversas culturas, está
acelerando el calentamiento global del planeta. (Manifiesto por la Vida).
Mas ¿cuándo y cómo erramos el camino? Cuando sonó la “alarma ecológica” (como algunos la denominaron) a fines de los años 60 e inicios de los 70, vivíamos en la certeza del progreso, en el ilusionismo de un crecimiento sin límites que se mantiene hasta ahora.2 El desarrollo científico y tecnológico, ha sido interpretado como un designio y un destino, como la razón y el modo auténtico de ser de esta humanidad. El mundo moderno se mueve –como bien predijo Galileo– pero no sólo impulsado por las fuerzas cósmicas del universo, sino cada vez más por la racionalidad tecno-económica basada en el dominio científico de la naturaleza y en el control social. La construcción del mundo y de nuestros mundos de vida ha sido acarreada por la racionalidad de la modernidad –la objetividad de la ciencia, la innovación tecnológica, el crecimiento económico–, que habría de conducir la evolución de la vida humana siguiendo una lógica: la lógica del descubrimiento científico (K. Popper), la tecno-logía (H. Marcuse) y la “lógica” del mercado que han generado un mundo logocéntrico. El “descubrimiento científico” ha producido el encubrimiento tecnológico del mundo moderno (M. Heidegger); el conocimiento ha generado un desconocimiento del mundo. Esta teleología metafísica de la historia, que ha desembocado en un sistema-mundo cerrado en su jaula de racionalidad (M. Weber) y en el fin de la historia (F. Fukuyama), nos han llevado al borde del precipicio ambiental. El “progreso de la humanidad” ha conducido el proceso de evolución hacia la intervención tecnológica de la vida, por una voluntad de dominio de la naturaleza que se ha instituido y ha modelado al mundo, absorbiendo paso a paso las diversas formas de vida; constriñendo y determinando el sentido de lo humano (E. Leff).
El Pensamiento Único Occidental, antes que un proceso de globalización del mundo, produce un veloz proceso de occidentalización de las culturas y la producción, que reconoce antecedentes y tiene fecha de nacimiento. Acudimos al filósofo Sergio Bergallo, entrerriano, docente de la Universidad Nacional de Entre Ríos, quién en su estupendo libro “La desaparición de los dioses”3, editado por Arriba la Luna, nos dice que el 28 de Febrero del año 380 los emperadores Teodosio, Graciano y Valentiniano II, éste último un niño de 9 años, promulgaron el Edicto de Tesalónica, por el cual la religión cristiana y católica se convirtió en la única religión oficial del imperio romano, con carácter obligatorio para todos los pueblos del imperio, precisando que quienes no la profesaran u osaran combatirla serían considerados “dementes y delirantes”, y por ende, serían perseguidos y exterminados. El proceso avanzó. Se convirtió en dogma y se persiguieron las herejías de quienes llegaran a pensar diferente. Se eliminaron y destruyeron todos los templos de los dioses de otras religiones a quienes se les denominaba paganos. El fanatismo teológico hizo estragos, por ejemplo, el papa san León I, manifestó que había que empuñar la espada refulgente contra todos los impuros, expresando: “La impiedad de los paganos, la ceguera de los judíos, los hombres de pensamiento carnal, lo prohibido de las artes ocultas, la magia, en fin el sacrilegio y la blasfemia, son una letrina, una inmundicia que debe ser exterminada”. La ola de terror inundó todas las ciudades del imperio, cuyos ejecutores fueron soldados, monjes y las turbas fanatizadas. León I fue declarado doctor de la Iglesia por Benedicto XIV. Hoy, el fanatismo teológico neoliberal contribuye a construir las bases del Pensamiento único que aún, sigue perturbando a la humanidad.
Otro modo de imponer el Pensamiento único fue el acontecimiento ocurrido en el año 415, cuando fue asesinada la sabia Hipatia de Alejandría por una horda de monjes que respondían a san Cirilo. Era hija del famoso matemático Theón y había logrado reconstruir la Biblioteca de Alejandría, con los libros salvados de la expoliación efectuada hacia el año 391. Los monjes, dirigidos por el clérigo Pedro, la descubrieron en la calle, la arrastraron, la desnudaron y le dieron muerte despedazándola con trozos de cristal. El cadáver fue quemado, finalmente con todos sus libros.
Y en América, Abya Yala, debemos recordar tantas cosas para la imposición del Pensamiento Único. No olvidemos que América fue la mina inmensa que se tragó decenas de millones de indios y negros, y construyó los ríos de riqueza que alimentaron al capitalismo y aceleraron la formación del aparato tecnocientífico de la Modernidad Insustentable, expresión acuñada por H. Leiss 4.
Luego de que Francisco Pizarro destruyera Cusco y asesinara, junto a miles a Atahualpa en Cajamarca, su hermano Gonzalo, se lanzó en busca del País de la Canela (Ospina, W., 2008)5. Quería explotar la riqueza de la canela tan apreciada en la Europa de entonces. Cruzó las montañas, le habían dicho que detrás de ellas estaba la riqueza soñada. Armó una expedición con más de cuatro mil indios. Llegaron a la región amazónica. Había árboles de canela. Pero él quería que la selva fuera solo de canela. Amenazó a los indios y les exigió que le dijeran la verdad. Dónde estaba la selva sólo de árboles de canela. Los incas de la montaña no pudieron darle la información… y entonces sucedió lo increíble: el triunfo del Pensamiento Único mediante el calvario y sangre derramada sin compasión. De a diez eran convocados los indios y se les exigía la verdad sobre la canela. Como no escuchó lo que deseaba los aperreaba. Había llevado consigo tres mil perros, y entonces, los lanzaba contra los indios para que los descuartizaran. El Pensamiento Único no anda con miramientos, los perros se comieron tres mil hombres.
Luego vino la invención del occidente moderno, heredero del occidente europeo, construido en torno al derecho romano canónico, arquitectura técnica jurídica del orden nuevo. La teología nueva pasó a ser la ciencia y no admitió otro pensamiento que el suyo, y así se realizó un inmenso epistemicidio. A partir de entonces, qué significa Occidente. Seguimos a Legendre y decimos que se trata de una inmensa petrificación fragmentada entre ciencias naturales, ciencias sociales y las artes y una bola estratosférica donde se inflama el reino de la libertad para que el hombre flote envuelto en un diálogo desolado con la Ética, la Política y la Trascendencia, vinculándose con el suelo petrificado de la naturaleza con el individualismo y la propiedad privada (Legendre, P. 2008)6. Así nació la nueva versión dogmática del Pensamiento Único. Megaordenada por la Lógica de Mercado. Legitimada con la Ciencia, el Progreso, el Desarrollo, palabras mágicas que nunca han producido otra cosa que violencia y destrucción. En nombre del Progreso y de la organización nacional se llevó a cabo la Conquista del Desierto, comenzó el genocidio en nuestras pampas y Patagonia, y surgió el latifundio. De este modo, el Progreso, desde el saber que no sabe, se eleva esclavizando a la naturaleza, violando su sacralidad y produciendo riqueza que se concentra y desolación que se expande.
Como Escuela de Educación y Formación Ambiental, y ante el escenario depredador que nos propone el productivismo agrario genetizado y la megaminería, confrontamos con la Racionalidad Instrumental destructora, estamos con los que se oponen desde las asambleas populares, desde organizaciones ambientalistas, desde los Pueblos Originales, desde los intersticios de la Academia, con todos aquellos que apuestan a la Racionalidad Ambiental, “para abrir la complejidad del mundo de lo posible, al poder-ser, al por-venir” (Leff, E., 2007)7. Sostenemos que el AMBIENTE debe ser valorizado por la cultura y no por el mercado y las empresas. El productivismo, tanto agrario como minero debe ser gobernado por un sentido ético en el proceso de transformación de la vida. Como expresamos en el “Manifiesto por la Vida”, “sin desconocer los aportes de la Ciencia para transitar hacia la sustentabilidad, es necesario repensar la globalidad desde la localidad del saber, arraigado en un territorio y en una cultura, desde la riqueza de su diversidad y singularidad; y desde allí, reconstruir el mundo a través del diálogo de saberes intercultural y la hibridación de conocimientos científicos con los saberes locales”.
Imaginar el mundo desde Latinoamérica, desde Abya Yala, en tiempos turbulentos, es pensarlo desde otro lugar del pensamiento. Debemos hacer como hace unos días hicieron los estudiantes, en la cueva de la economía neoliberal que torturó al mundo durante las últimas décadas, descuartizando la interculturalidad y destruyendo ecosistemas complejos, que le dieron la espalda a los profesores y exigieron su renuncia, “que se vayan”, gritaban los jóvenes. Porque sus ideas habían sido las que llevaron al mundo al borde de la catástrofe. No podemos aplicar en nuestra casa común otro proyecto que el emancipatorio, ése, que nos legaron los fundadores, en un proceso de diálogo intercultural. De ahí, nuestra oposición a la sojización y a la megaminería. Por estos días, los caminos latinoamericanos desde Panamá, pasando por Perú y llegando a Argentina, están siendo recorridos por las tensiones generadas por la megaminería a cielo abierto y en estos contextos, los pueblos afirman, con pasión y compromiso su aspiración de ser escuchados, y que su grito: “Si al Agua, Si a la Vida”, sea la bandera de una visión del desarrollo y la ética.
Ambientalizar el desarrollo y los modos de vida significa descolonizar el conocimiento y descontaminarlo de las inmundicias que naturalizó el engañoso fenómeno del Progreso. Justamente en esta idea de currículo popular y cultural, ante el avance de las multinacionales que están decididas a cumplir el mandato arrasador de occidente, es imprescindible construir otro concepto de sujeto, reencantado en la práctica de una nueva racionalidad que dialoga con otras racionalidades, obstinado en la construcción del Saber Ambiental, donde se redefinirán las antiguas y siempre subordinadas relaciones entre Saber y Poder, para construir otras representaciones del Mundo, de la Naturaleza, de la Ciencia, de la Vida y de la propia Cotidianeidad.
Parafraseando los decires del Presidente de la Confederación Indígena del Ecuador (CONAIE), Luis Macas: para nosotros la cuestión ambiental es un proyecto simultáneamente político y epistemológico. Y desde esa encrucijada hablamos de la megaminería, de la sojización, del productivismo depredador y de los espacios que, supuestamente se han creado y desarrollado para resolver la Crisis Ambiental, perceptible desde comienzos de los 70 del durante el pasado siglo. La Cumbre de Río de Janeiro, en 1992, fue uno de esos tantos espacios para reorientar el camino del mundo que por la aplicación de una concepción economicista entrópica y utilitarista, tenía como parada final las honduras oscuras del abismo. Y la Cumbre de la Tierra fue un fracaso. Como lo fueron últimamente Copenhague o Durban. Y lo será Río+20, que, de antemano sabemos será revestido por los Estados, y el occidente de OTAN - USA, en particular, con ropajes verdificados, de una economía verdecita pero que conserve los rendimientos descomunales de beneficios y de producción de basura. Y eso no sirve. Como no han servido los Partidos Verdes, creados a partir de los 60 en el siglo XX. Hace poco, en Europa, los hemos visto apoyando las políticas de genocidios contra los pueblos indefensos de Libia, Irak, Afganistán y acordando con la invasión a Irán. Por eso, y sabiendo que esa no es una herramienta política liberadora, Marina Silva, quien fuera Ministra de Ambiente de Lula, renunció al Partido Verde en Brasil, donde obtuvo en las últimas elecciones más del 22% de los votos, y formó un Movimiento por la Ética y la Política, que arraiga en la Ética para la Sustentabilidad, inscripta en el Manifiesto por la Vida, que ella también acordó en Bogotá durante el año 2002.
Qué pueden decir algunas universidades de la lucha de los pueblos si están subvencionadas por quienes devastan su hábitat. Las universidades del país que están programando Seminarios para Río+20, generando aportes para el debate sobre un supuesto desarrollo sustentable y de protección de los bienes naturales, y de “uso prudente de los recursos naturales”, como dice el pensamiento hegemónico, subestimando nuestra inteligencia, pretendiendo que creamos que están preocupados por los equilibrios ecosistémicos, se encuentran en las tierras oscuras de la inmoralidad si aceptaron los fondos de financiamiento de las Mineras, o acordaron, como algunas facultades, convenios con Multinacionales nefastas y genocidas de la biodiversidad, por ejemplo, la insuficientemente mentada, Monsanto. Esos fondos tienen las marcas irreversibles de la represión, del encarcelamiento de los luchadores sociales y de la sangre derramada por las sendas latinoamericanas que, obstinadamente, se oponen, como en la región andina argentina, a que las multinacionales caven el hoyo mortífero para vaciar al ser, con explosiones que implosionan sobre la vida y el agua.
Río+20 debe ser un proceso en marcha, hasta junio del 2012, para entender que la Crisis Ambiental no es una cuestión que pueda abordarse desde perspectivas biologicistas, economicistas, ecologistas, tecnológicas, sino que el problema ambiental, como crisis civilizatoria, es un problema de la cultura, que debe referenciarse y fraguarse como decires en la Complejidad Ambiental. Y allí, ante ese paisaje nuevo y luminoso, habrán de sucumbir el pensamiento unidimensional, la razón instrumental que despojó de vida al ser, cosificando todas sus dimensiones. Río+20, deberá ser un atractor para que el despojo de las culturas y ecosistemas naturales de Latinoamérica sucumba ante las luchas y reclamos populares, que se han convertido en verdadero Diálogo de Saberes y caja de resonancia emancipatoria que recupera las voces de Abya Yala y el mandato emancipador de los libertadores que imaginaban, como Bolivar, una sola nación. En todo caso, hoy, podemos seguir pensando en el espacio común de la UNASUR.
Acordamos con los principios planteados en Porto Alegre para elaborar nuestra propuesta rumbo a Río+20, tal como lo propone Boaventura de Souza Santos para la Cumbre de los Pueblos, en oposición a la conferencia organizada por la ONU:
Primero, la centralidad y la defensa de los bienes comunes de la humanidad como respuesta a la mercantilización, privatización y financierización de la vida, implícita en el concepto de “economía verde”. Los bienes comunes de la humanidad son bienes producidos por la naturaleza o por los grupos humanos, a nivel local, nacional o global, que deben ser de propiedad colectiva, a diferencia de lo privado y lo público (estatal), aunque le compete al Estado cooperar en la protección de los bienes comunes. Entre los bienes comunes están el aire y la atmósfera, el agua, los acuíferos, ríos, océanos, lagos, las tierras comunales o ancestrales, las semillas, la biodiversidad, los parques y las plazas, el lenguaje, el paisaje, la memoria, el conocimiento, el calendario, Internet, HTML, los productos distribuidos con licencia libre, Wikipedia, la información genética, las zonas digitales libres, etc. Los bienes comunes presuponen derechos comunes y derechos individuales de uso temporal. Algunos de estos bienes pueden exigir o tolerar algunas restricciones al uso común e igualitario, pero deben ser excepcionales y también temporales. El agua comienza a ser vista como el bien común por excelencia, y las luchas contra su privatización en varios países son las que han tenido más éxito, sobre todo cuando se combinan luchas campesinas con luchas urbanas.
Segundo, el pasaje gradual de una civilización antropocéntrica a una civilización biocéntrica, lo que implica reconocer los derechos de la naturaleza; redefinir el buen vivir y la prosperidad de modo que no dependan del crecimiento infinito; promover energías verdaderamente renovables (no incluyen a los agrocombustibles) que no impliquen el desalojo de campesinos e indígenas de sus territorios; diseñar políticas de transición para los países cuyos presupuestos dependen excesivamente de la extracción de materias primas, ya sean minerales, petróleo o productos agrícolas de monocultivo, con precios controlados por las grandes empresas monopólicas del Norte.
Tercero, defender la soberanía alimentaria, el principio de que, en la medida de lo posible, cada comunidad debe tener control sobre los bienes alimentarios que produce y consume, acercando a consumidores y productores, defendiendo la agricultura campesina, promoviendo la agricultura urbana, de tiempos libres, prohibiendo la especulación financiera con productos alimentarios. La soberanía alimentaria, junto con la idea de los bienes comunes, exige la prohibición de la compra masiva de tierras por parte de países extranjeros como pasa en Argentina, Africa, China, Japón, Arabia Saudita, Kuwait o multinacionales (el proyecto de la surcoreana Daewoo de comprar 1,3 millones de hectáreas en Madagascar), en busca de reservas alimentarias.
Cuarto, un vasto programa de consumo responsable que incluya una nueva ética del cuidado y una nueva educación para el cuidado y el compartir: la responsabilidad ante los que no tienen acceso a un consumo mínimo para garantizar la supervivencia; la lucha contra la obsolescencia artificial de los productos; la preferencia por los productos producidos por las economías sociales y solidarias basadas en el trabajo y no en el capital, en el florecimiento personal y colectivo y no en la acumulación infinita; la preferencia por consumos colectivos y compartidos siempre que sea posible; mayor conocimiento sobre los procesos de producción de los productos de consumo, para que se pueda rechazar el consumo de productos realizados a costa del trabajo esclavo, la expulsión de campesinos e indígenas, la contaminación de aguas, la destrucción de sitios sagrados, la guerra civil, o la ocupación de tipo colonial.
Quinto, incluir en todas las luchas y en todas las propuestas de alternativas las exigencias transversales de profundización de la democracia y de lucha contra la discriminación sexual, racial, étnica, religiosa, y contra la guerra.
Recordamos para finalizar, un escrito anónimo, que recuperó el Teólogo de la Liberación Jesús Olmedo, en Humahuaca, tierras mineras si las hay, y que dice:
Un día pregunté en casa,
Abuelo, dónde está Dios,
Mi abuelo se puso triste,
Y así me contestó:
Tu Padre murió en la mina,
Sin doctor, ni confesión,
Lo enterraron los indios
A golpe de pala y tambor.
Tu hermano vive en el bosque
Y no conoce la flor.
Roja sangre de un minero
Lleva el oro del patrón.
Y que nadie me pregunte
Si es que acaso existe Dios,
Pero es seguro que almuerza
En la mesa del patrón.
Hay una cosa en el mundo
Tan importante como Dios y que nadie escupa
Lo que para otro sirve para que viva mejor, como el agua.
Yo canto la voz del Pueblo,
Que canta mejor que yo
Roja sangre del minero
Lleva el oro del patrón.

Por último, les proponemos compartir con Uds. este material realizado por actores argentinos contra la megaminería contaminante:
http://www.concienciasolidaria.org.ar/noalamineria.html

NOTAS:
1 - Galano, C.; Curi, M.; Silva, M.; Ángel, A.; Ángel, F.; Leff, E. y otros. (2002). Manifiesto por la vida. Por una ética para la sustentabilidad. Bogotá – Colombia: PNUMA.
La idea de elaborar un Manifiesto para la Sustentabilidad surgió del Simposio sobre Ética y Desarrollo Sustentable, celebrado en Bogotá, Colombia, los días 2-4 de Mayo de 2002, en el cual participaron: Carlos Galano (Argentina); Marianella Curi (Bolivia); Oscar Motomura, Carlos Walter Porto Gonçalves, Marina Silva (Brasil); Augusto Ángel, Felipe Ángel, José María Borrero, Julio Carrizosa, Hernán Cortés, Margarita Flórez, Alfonso Llano, Alicia Lozano, Juan Mayr, Klaus Schütze y Luis Carlos Valenzuela (Colombia); Eduardo Mora y Lorena San Román (Costa Rica); Ismael Clark (Cuba); Antonio Elizalde y Sara Larraín (Chile); María Fernanda Espinosa y Sebastián Haji Manchineri (Ecuador); Luis Alberto Franco (Guatemala); Luis Manuel Guerra, Beatriz Paredes y Gabriel Quadri (México); Guillermo Castro (Panamá); Eloisa Tréllez (Perú); Juan Carlos Ramírez (CEPAL); Lorena San Román y Mirian Vilela (Consejo de la Tierra); Fernando Calderón (PNUD); Ricardo Sánchez y Enrique Leff (PNUMA).
Una primera versión del mismo fue presentada ante la Séptima Reunión del Comité Intersesional del Foro de Ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe, celebrada en San Pablo, Brasil, los días 15-17 de mayo de 2002. La versión disponible en la web es una reelaboración de ese texto basada en las consultas realizadas con los participantes del Simposio, así como en los comentarios un grupo de personas, entre las cuales agradecemos las sugerencias de Lucia Helena de Oliveira Cunha (Brasil); Diana Luque, Mario Núñez, Armando Páez y José Romero (México).
2 - En 1972 se celebró en Estocolmo la Primera Conferencia Mundial sobre el Medio Ambiente Humano.
3 - Bergallo, S. (2008). La desaparición de los dioses. Consecuencias de la alianza del imperio romano con el cristianismo triunfante. Paraná (Entre Ríos – Argentina): Arriba la luna Ediciones.
4 - Leiss, H. (2001). La Modernidad Insustentable. PNUMA: Editorial Nordan Comunidad.
5 - Ospina, W. (2008). El país de la canela. Colombia: Editorial Norma.
6 - Legendre, P. (2008). Lo que Occidente no ve de Occidente. Bs. As.: Amorrortu Editores.
7 - Leff, E. (2007). Saber Ambiental. Sustentabilidad. Racionalidad. Complejidad. Poder. Buenos Aires: Siglo XXI Editores.

Bibliografía:
- Bergallo, S. (2008). La desaparición de los dioses. Consecuencias de la alianza del imperio romano con el cristianismo triunfante. Paraná (Entre Ríos – Argentina): Arriba la luna Ediciones.
- Galano, C.; Curi, M.; Silva, M.; Ángel, A.; Ángel, F.; Leff, E. y otros. (2002). Manifiesto por la vida. Por una ética para la sustentabilidad. Bogotá – Colombia: PNUMA.
- Leff, E. (2007). Saber Ambiental. Sustentabilidad. Racionalidad. Complejidad. Poder. Buenos Aires: Siglo XXI Editores.
- Legendre, P. (2008). Lo que Occidente no ve de Occidente. Bs. As.: Amorrortu Editores.
- Leiss, H. (2001). La Modernidad Insustentable. PNUMA: Editorial Nordan Comunidad.
- Ospina, W. (2008). El país de la canela. Colombia: Editorial Norma.

martes, 21 de septiembre de 2010

MURIÓ AUGUSTO ANGEL MAYA FORJADOR Y ESCULTOR DEL PENSAMIENTO AMBIENTAL LATINOAMERICANO. EN CLAVE FILOSÓFICA POÉTICA.

En Cali, Colombia, el 11 de setiembre de 2010, murió Augusto Angel Maya. Su cuerpo yacente emprendió vuelo rumbo al Panteón Mitológico de los Maestros de Maestros del Pensamiento Ambiental Latinoamericano.
Augusto ha estado desde los peldaños inaugurales transitando la construcción de un camino contrahegemónico sobre la perspectiva ambiental, anclado en una mirada de cuestionamiento radical a la Metafísica Occidental. Desde la mismísima reunión de Estocolmo en 1972, se afilia a una perspectiva latinoamericana fundada en la perspectiva política de que para superar la crisis ambiental que comenzaba a visualizarse, era imprescindible generar un giro ideológico copernicano, y quela ruta que se abría estaba pavimentada por una nueva filosofía, una nueva concepción de la Ética, desanclada de los imperativos kantianos y, fundamentalmente, de un nuevo y diferente imaginario sobre lo humano, inmerso en la mismidad del mundo natural.
Integra la avanzada de pensadores que imprimen una marca imborrable en el PNUMA y en el área de Formación Ambiental. Docente de la Universidad de Colombia, en 1991 es uno de los fundadores de IDEA, Instituto de Estudios Ambientales, un espacio incomparable en la Región, desde el que se escribieran los lenguajes más desafiantes sobre la crisis ambiental y la configuración de una gramática vestida con inéditos alfabetos ambientales.
En 1985 es uno de los engranajes claves para la realización del 1er. Seminario sobre Universidad y Ambiente. Se desata ulteriormente en toda la región latinoamericana un intenso ventarrón ambientalista, teniendo como señales referenciales la formación de espacios académicos abiertos al abordaje del desafío ambiental. Luego, 14 años después, es el factótum del 2° Seminario, en el que deja la impronta de la filosofía Ambiental y de la Ética Ambiental.
En un escrito anterior, Fragilidad Ambiental de la Cultura, dibuja la huella inconfundible de las relaciones retroactuantes entre las culturas y los ecosistemas. Desnuda la soberbia de la Cultura Moderna, superflua metástasis Metafísica, de poco menos de 3 siglos, especializada en la devastación del planeta, acosado por su tecnologización irredimible y su economicismo genocida, petulantes ignaros de la biodiversidad natural y de la diversidad cultural.

En el 2° Seminario Augusto formula la idea de que “para entender el problema ambiental, y aportar soluciones eficaces, es necesario, por tanto, entender el orden ecosistémico, pero al mismo tiempo, es imprescindible comprender el orden cultural. Y recuerda que la cultura no es sólo un amasijo de instrumentos físicos. También es igualmente producción económica, organización social y política, ciencia, filosofía, ética y un poco de sueños.” Queda escrito de modo imborrable que la transformación integral del mundo no es una cuestión tecnológica sino, y sobre todo, de una imprescindible subversión epistemológica.

Desde los 70 el campo de batalla del ambientalismo construye en Latinoamérica una visión contrahegemónica, una visión que aporta ríos inaugurales y caudalosos. Uno de ellos, convertido en su carnet de identidad, será el concepto Ambiente. Augusto vuela en torno al mapa oficial de la Filosofía establecida, y poetiza una narración incomparable sobre la esquizofrenia de occidente y sobre sus fundantes artefactos filosófico y ético como el cartesianismo reduccionista y el kantismo mutilador del ecosistema.

Augusto, Maestro de Maestros, nos deja un legado inclaudicable, una responsabilidad intransferible y una decisión irrevocable para enfrentar la Crisis Ambiental. Nos convoca a un imaginario desafiante: repensar la ciencia, consolidar la Filosofía Ambiental y reinaugurar una nueva estética. Otro conocimiento es posible y urgente de construir, sólo si repensamos la educación en términos de complementariedad, solidaridad y de recodificación del mecanicismo reduccionista, desde un magma educativo cuya energía vital, la ética ambiental, destierre para los tiempos la lógica de la separatividad surgida al conjuro de la metafísica platónica.

Dice Augusto, “precisamos un cambio de piel, desde la tecnología hasta el mito”. Se ha ido la piel del Maestro, pero nos quedan sus postulados de cambio, El Pensamiento Ambiental Latinoamericano encontró en Augusto Angel Maya al escultor de una nueva estética, al pintor de un paisaje donde la vida pueda ser vivida, y al poeta que reinauguró desde la Filosofía Ambiental la “Razón de la Vida”.

Augusto arraigó en la matriz latinoamericana y en la Educación Ambiental el espacio de la esperanza, y la esperanza de tener un espacio identitario forjado en la fragua del Diálogo de Saberes. Desde esa encrucijada nos convoca a pensar sobre la imposibilidad de Ser de la Cultura Moderna, ya que su destino de crecimiento sin límites, va construyendo las palas con las que cava su propia sepultura. Si bien la voracidad insaciable y obscena de la racionalidad capitalista no tiene límites, la Pacha Mama si los tiene.

La amenazas que enfrentamos nos impulsan a repensar la cultura depredatoria del totalitarismo economicista- Construir otra cultura es el deber responsable que tenemos. Es un deber intransferible. Pues implica navegar por los mares de la Filosofía Ambiental, con nuevas embarcaciones conceptuales y cartografías epistémicas, para que podamos desplegar las velas de las nuevas ideas que nos llevarán a los puertos donde se conjugará la alianza entre la cultura y el ecosistema. Insistió incansablemente que a la Crisis Ambiental, como Crisis Civilizacional, se la debía enfrentar con una nueva Ética que incluya el sentido de la vida en todas las vidas.

A los 77 años, en Cali, Colombia, Augusto Angel Maya murió. Durante 77 años luchó, educó, filosofó, poetizó, amó la vida, caminó, voló, recorrió la historia del pensamiento e incrustó un nuevo pensamiento en la historia, esculpió ideas ambientales y pintó celajes de una estética compleja, clamó palabras que aún resuenan por los territorios esperanzados de Latinoamérica. Ha muerto Augusto y se agigantó su idea, yace en una tumba y vuela eternamente por los cielos del Pensamiento Ambiental Latinoamericano, convocándonos a un tiempo azul y luminoso.

Carlos Galano
Director Académico de la Escuela de Educación
Y Formación Ambiental Chico Mendes.
En Rosario, la ciudad del Río Marrón.
Setiembre de 2010,

domingo, 12 de septiembre de 2010

LA ABUELA GRILLO

LA ABUELA GRILLO
Adaptado de una leyenda del pueblo ayoreo del Chaco Boreal.
Corto animado producido en The Animation Workshop en Viborg, Dinamarca, por The Animation Workshop, Nicobis, Escorzo, y la Comunidad de Animadores Bolivianos, el cual tiene el apoyo del Gobierno de Dinamarca. Música principal "Chillchi Parita" compuesta y cantada por Luzmila Carpio, embajadora de Bolivia en Francia.

viernes, 10 de septiembre de 2010

LA BAJANTE DEL PARANÁ: EL RÍO QUE SE OLVIDÓ DE SER: PORQUE LAS PERDICES PONEN HUEVOS Y NO TIENEN CRÍAS. Marzo de 2009.

El Río Paraná ha girado dramáticamente su ciclo hidrológico. Cuando debiera estar en la fase de creciente, como ocurre desde siempre en los plenos finales del verano,  padece  una bajante sin recuerdos. En algunos tramos de su curso se ha desnudado el lecho y en otros, al inicio del delta, las transformaciones paisajísticas son de magnitud, al punto de que pareciera otro río, con bancos e isletas que, a veces, lo transforman en apenas un arroyo…

La emergencia ambiental ha sido abordada desde la cuantofrenia,   tan cara a Galileo. Y ante la perplejidad y- en ocasiones - mansedumbre de la Opinión Pública los medios masivos de comunicación abordaron la bajante compartiendo una verdadera maratón de datos sobre el tamaño de su estío. Que si 2,61m en tal lugar, o si 3,25, en otro. Si 20 metros en Iguazú o 5,80 en el tramo del Paraná Medio. Que si el dato  de estos indicadores se corresponden con las variantes de bajantes anteriores. El empecinamiento matematizado obedece a la obsesión  por cuantificar la magnitud de las sequías, la velocidad de los vientos tormentosos que asolaron la región del centro pampeano y litoraleño. Todo queda resumido a números incomprensibles, ajenos a la vida, deserotizados.

 Somos espectadores de una ardua porfía cuantitativa- cuyas andanadas- salvo excepciones, surgen de la garganta profunda (al parecer algo aguardentosa por beber tanto agroquímico) de múltiples canales comunicacionales. En ocasiones el acertijo ha sido engolado por voces de rigor objetivo y científico, confirmando en general la cabalgata  estadística de la racionalidad economicista sobre la tragedia revestida de Crisis Ambiental. Asistimos atónitos a una infatigable saga numérica   narrada sin aliento climático y con evanescente fugacidad, para que la catástrofe hídrica del Padre de las Aguas, quedara circunscripta sólo a hermetismos pluviales y desvinculando pertinazmente la imagen de los suelos sedientos y agrietados por la sequía en la Pampa Gringa y la Región Chaqueña, los mustios paisajes y tantas vidas tronchadas de la devastación con desatinos ecosistémicos que ha producido la expansión de la frontera agraria a caballo de un productivismo univoco .


No podemos descontextualizar la bajante del Paraná y la sequía extendida, encarando su análisis desacoplado de los conflictos crecientes nacidos en el vientre impredecible del Cambio Climático. El Cambio Climático, horizonte excluyente de estos tiempos, ha sido concebido por la deserotización de la vida y la cultura y puede- a veces - manifestarse  como Efecto Invernadero, otras como derretimiento de hielos y glaciares,  pero siempre produciendo una inmensa y vertiginosa pérdida de biodiversidad, un preocupante  aumento del nivel de los mares; haciéndolo cada vez más desde una racionalidad implacable para deforestar montes y selvas, siempre latiendo el pensamiento desolado por los procesos de erosión y desertificación imparables, asociados al malestar cultural cuyo exponente más viciado es el   vaciamiento de sentidos existenciales en los ámbitos urbanos, especialmente metropolitanos. Este paisaje transido de tensiones, presagios y dolores es la matriz de la Crisis Ambiental, ahí debería  focalizarse la reflexión de la bajante del Paraná.

Desde el Pensamiento Ambiental Latinoamericano expresamos que la Crisis Ambiental es una crisis de civilización. Es la crisis de un modelo económico, tecnológico y cultural que ha depredado a la naturaleza y negado a las culturas alternas;el Modelo Civilizatorio dominante que degrada el ambiente, subvalora la diversidad cultural y desconoce al Otro (al indígena, al pobre, a la mujer, al negro, al Sur), mientras privilegia un modo de producción y un estilo de vida insustentables que se han vuelto hegemónicos en el proceso de globalización.  

Con estos grafos se escribe el relato actual. La Crisis Ambiental estalla como fuegos de artificios en las turbulencias de infinitos conflictos ambientales. La geografía  ignorada del país, condenada al destierro por la vorágine del productivismo insaciable,  intenta sobreponerse ante el eco de la tragedia de las tierras afectadas por la sojización, la minería a cielo abierto, la tecnologización de los cursos de agua, el desmantelamiento del manto forestal y las contaminaciones de tanta industria malsana y de tanto agro intoxicador, y sacude la conciencia ambiental desde los intersticios veraniegos arrebatados de calores infernales. El drama de este tiempo, abierto al desafío de pensar lo impensado, se mece descomedido en las turgencias del Paraná en bajante. También el desatino de los tambores productivistas fogoneados por la Racionalidad Instrumental, se opaca  en la mortecina sequía y en la  silenciada turbulencia pantanosa que arrasara Tartagal, y porque no- también- en las inesperadas tormentas embravecidas.

Esas escrituras  del drama anunciado, ya se encontraban esculpidas en el frontispicio de la seudolegitimidad del conocimiento insustentable, su semántica moderna de talante progresista, coaguló en prótesis tecnologizadas como garras, que, finalmente, se hundieron inescrupulosamente en los barros contaminados del Paradigma Mecanicista. En él, el imperio del fragmento y la simplificación metafísica, contribuyen a producir  la cosificación de los recursos, para que la naturaleza sea despojada de su complejidad y pueda asegurarse- con la transgresión de sus límites biofísicos- el destierro de la Ética y el Ecocidio sin retorno.

En este trasfondo anida el malestar ambiental, sembrado de pobrezas infinitas e injusticias ambientales inacabables. Malestar estrechamente asociado al deterioro vertiginoso de los ecosistemas pampeanos y chaqueños. Aquí, en esta encrucijada, es donde debemos inscribir los vientos desangelados del Nuevo Bloque Dominante en Construcción, donde el “Poder del Campo”, adquiere la arquitectura textualizada por  la alianza con las multinacionales agroquímicas y alimentarias,  apropiadoras de ganancias siderales, a costa de la diversidad natural y cultural,  con la bendición de un fantasmático sortilegio nacido en las entrañas del Imperio Mass Mediático.

Esta mirada sobre los tiempos de bajantes y sequías, es una mirada al acecho, es una mirada atenta como cuando se hace la travesía por el desierto. Esta mirada del acecho es también la misma mirada de acecho de un chacarero con el que hablamos luego de unas clases dictadas en el sur santafecino. Este hombre sabio, acuñó para poder pedagogizar los cambios inéditos que se están produciendo en el entorno, cambios inéditos y sorprendentes y que él vinculaba con la tecnologización agroquímica de la producción agraria que “las perdices ahora ponen huevos y no tienen crías”. Y nosotros, desde la Escuela Chico Mendes, abrevando en el pensamiento del acecho, sostenemos que el indicador de las perdices infértiles, inhibidas en su reproducción  por el ecocidio que produce el latifundio genético, abre las compuertas de “un tiempo que da que pensar y que reclama ser pensado” (Heidegger) y que este escenario enfocado por los huevos sin vida es el espacio donde se desarrolla la tragedia de la sequía y la bajante del Río Paraná.

Pensar la sequía y la bajante del Paraná, el río que se olvidó de ser, en tiempos de monoproducción transgénica, no remite solamente al recuerdo de la mercantilización del aire, el agua, los alimentos, el oxígeno, los rituales y la intimidad misma de la vida; la espectacularización y venta del deseo, la objetivación de la animación, su reducción a cuentas, meros indicadores matemáticos, a como se  rompen a diario los más intrincados tejidos de la vida, el inmenso y doloroso sacrificio de la vida, la explotación de la tierra hasta su desertización, la compra venta de las emociones y las nuevas formas de esclavitud y de miseria humana y cultural por todos conocidos pero escasamente comprendidos, (Noguera), sino, particularmente, al desmantelamiento de esa biodiversidad natural y el aniquilamiento de la diversidad cultural, al amparo del despliegue de la soja por los terrenos pampeanos y chaqueños y de otras lejanías, inscriptos en los desbordes de la conciencia racional calculadora.

Pensar a la naturaleza en su complejidad implica  repenasar los conceptos básicos de los últimos 350 años. Razón, sujeto, objeto, individuo, sociedad, naturaleza, verdad, libertad son conceptos legalizados en la modernidad por el arsenal iluminista pero que han sido arrebatados por el vacío economicista labrados por la prosa de la lógica productivista “devastadora  y pedante” (Noguera) y en estado de inanición, aunque siguen siendo el  glosario de la Mesa de Enlace Campestre, especialista en “des-enlace” para con la vida Toda...  Esta lógica única y global de mercado, codifica al ambiente desde el  corset de la lógica moderna insustentable (Descartes, Galileo, Newton…)que ordena  mecánicamente,   llegando a traducir la vida de la complejidad ambiental en apenas una voluminosa canasta de recursos.

Se confirma indubitablemente que la lógica productivista de la Modernidad Insustentable está “obsesionada por el gran tamaño, o del tipo de tamaño es poder, el volumen es éxito”.(Bauman). De ese modo la sojización desterritorializadora de la diversidad, ha podido cumplir los afanes del progreso moderno, para que los patrones campestres pudieran avanzar hasta el final, armados con el conocimiento insustentable y con el respaldo devastador de la biotecnología antiética,  llevando a inscribir a la “comarca de las aguas”, en las fauces del capital internacional. El escenario goyesco ha sido pintado con los grises de la cremación de la biodiversidad en las arenas del glifosato y tantos otros agroquímicos, y el paisaje  queda extenuado para que la Racionalidad Instrumental en la “Absoluta indiferencia por la Otredad”, replique el lenguaje unitario de la disolución del Ser.

La colonización exterminadora alcanza su clímax en el punto de confluencia de la producción agraria sojizada con el Programa IIRSA (Integración de Infraestructuras Regional de Sudamérica), especialmente en el despligue de uno de los ejes, Hidrovía Paraná- Paraguay. Sin incorporar al escenario el baile macabro que danzan los especialistas del “culto al dinero y del éxito intramundano”, el extrañamiento dialéctico en retroalimentación entrópica entre Productivismo Transgénico e IIRSA, no estaremos en condiciones de ver “La evolución del Mundo, en especial de nuestras comarcas, como una Fiesta de Suicidas”-(Sloterdijk).El I.I.R.S.A., es un proyecto  sustentado en  la Racionalidad Instrumental y toda la liturgia economicista salida de las agencias internacionales como el BID y similares ahora en colapso- entre otros- con el objetivo de realizar  obras en el cauce de los ríos Paraná y Paraguay. Se están haciendo ya obras de corrección a los desatinos de la naturaleza, dicen,  siempre tan ignorante e incorregible, para hacer navegable este sistema hidrológico todos los días del año las 24 horas, para grandes trenes de barcazas. Con intervenciones tecnológicas y correcciones de los cursos, cauces, profundidades y levantamiento de terraplenes, especialmente en la región de los humedales, se busca transportar la mayor carga posible en el menor tiempo posible, con los menores costos operativos. Los impactos sobre la Salud de los Ecosistemas serán descomunales a corto plazo, inclusive ya los estamos padeciendo.

Poblaciones enteras, millones de personas, lugarizadas y cobijadas por un manto cultural, social y económico, territorializadas  en millones de KM2, serán desarraigadas y travestidas en Refugiados Ambientales. IIRSA promueve la domesticación de los ríos, la alteración de los ecosistemas de la Comarca del Agua, y la reducción de esta región, florecida en diversidad cultural y potenciales de la naturaleza, a una mueca geográfica para que la cartografía identitaria quede macerada en  suelos espectrales, donde los productores de materias primas agrarias, especialmente transgenizada como la soja, forestales y mineras, (en connivencia y colonizados por las multinacionales, cabalgando bizarros por los recodos de la lógica unitaria y global de mercado) cumplan los rituales de sepultureros de los sentidos existenciales, y  se regodeen en su “Fascismo de Entretenimiento, un fascismo de sociedades exhaustas y sin compasión”, (Sloterdijk),  donde  la democracia habrá de naufragar en la “inverosimilitud”.
Sobre esta  trama reflexiva deseamos citar al investigador de la UBA Luís Sabini Fernández en su trabajo “Imperio y Soja”  y reflexiona que “la soja es a horcajadas del cambio de siglo lo que el azúcar americano fuera en el 1600 o el algodón en el siglo XIX. Vior dice que hay que visualizarla hoy en día como en su momento fue el quebracho en el norte argentino hace un siglo... como una era. Por eso él habla de “el complejo mundial de la soja”. También se lo podría calificar como lo hiciera con precisión un colega, Pablo Stefanoni, “el complejo genético-político-industrial estadounidense”. Y los laboratorios “sojeros” hacen referencia al “País de la Soja”; un “territorio” interior sudamericano de millones de km2… que los laboratorios transgénicos, obviamente, consideran propio.  En este territorio la fumigación aérea (los “vuelos rasantes”) destroza la vida de los pequeños campesinos,  aquellos que viven y trabajan con producción familiar, diversa, tradicional u orgánica, para consumo local.  Asi el Imperio Sojero Neoliberal  eficientiza el derrame de millones de litros de Glifosato guiando a los aviones con la brújula de cuerpecitos infantiles con un banderín en la mano, LOS NIÑOS BANDERAS.( En los 90 fueron los  NIÑOS PALOMAS la metáfora de la implosión de la sociedad, cuando la bomba neutrónica neoliberal fue arrojada sobre la sociedad argentina sin anestesia y con convertibilidad)
 Al respecto, Luis Sabini, se/nos pregunta: ¿Son los banderilleros argentinos nuestros niños palestinos arruinados por las balas de la agroindustria en este caso, y de algún modo encarnan a toda una sociedad agredida por el éxito monetario y fácil de la agroindustria?.¿Dónde está el asiento social desde el cual se podrá medir el grado de contaminación, el alcance de los cánceres, de las alergias, de las malformaciones congénitas, de las mutaciones?
Para los adelantados de la Sociedad de la Información el único desafío, aún inconcluso, consiste en rediseñar la esperanza y el deseo con la pretensión de ajustarlo a la lógica de la perentoriedad y al “nuevo individualismo de apartamento, donde la insularidad se convierte en la definición misma de individuo”, con el que habrá de enhebrase esa difusa categoría de Opinión Pública, amansada por la parafernalia masmediática, cada día más campestre y menos ciudadana.

Desde esta postura al estilo Hernán Cortés, queman las naves de los nuevos conocimientos científicos como el de la Complejidad Ambiental y  sueltan las amarras de una nueva racionalidad productiva respetuosa de la producción “ecotecnológica de cada región y da cada ecosistema, a partir de los potenciales de la naturaleza y de los valores de la cultura”, con el desfachatado interés de ritualizar la desmemoria del mercado como ley suprema de la economía, y desterrar del mapa de la justicia ambiental la visón de  que el “territorio es la espacialización de la diversidad cultural”.

La colonización del pensamiento que se destempla en Cambio Climático y expresa la fase terminal de una etapa histórica Insustentable escrita con la literatura de la Crisis Ambiental, habrá de despertar en los pueblos los sentidos existenciales del arraigo y la identidad. “Todos los pueblos colonizados tienen conciencia de que su verdadera historia ha sido proscripta por el colonizador, tal como el Latifundio Genético ha proscrito a  la Soberanía Alimentaria y la Salud de los Ecosistemas. Pero los colonizados por el exterminio del Productivismo Agrario,  saben que la suya es una historia oculta, clandestina, negada. Saben, también que, pese a todo, esa historia existe y que su prueba evidente es la existencia de cada Pueblo”:
Pueblos Originarios, Agricultores Unifamiliares, los Niños Banderas, las Poblaciones Inundadas o carentes de Agua, las Poblaciones que beben Aguas Contaminadas, arsenizadas y/o salinizadas, los Pescadores de Río que se quedan sin río y sin peces porque las aguas bajan de nivel (o turbias,  contaminadas con deshechos industriales y agrotóxicos )Habitantes de  Bosques y Montes en errancia de intemperies por el desmonte inmisericorde, desarraigados de Humedales como los del Paraná Medio o los Bajos Submeridionales, dolientes enfermos de cáncer producido por venenos como el Glisfosato y tantos otros clamores sitiados por la sordina de la LIBERTAD DE LOS NEGOCIOS Y EL DERECHO POSITIVO, (Descartes , Kant ) en estado de pureza sojera, son la tragedia que relata que el “campo ha sido arrastrado por el cultivar de otro género, un cultivar  que emplaza a la naturaleza. La emplaza con el sentido de provocación, la agricultura es ahora industria mecanizada de la Alimentación”. Y-paradojicamente- la agricultura Mecanizada para la Alimentación, luego de la Revolución Verde y la Genetización, ya produce en el siglo XXI más hambre, más desnutrición infantil y mas deterioro de los suelos que nunca.

Se rescribe la Geografía con los grafos y la lógica del dominio.  La globalización de la producción transgenizada se convierte en Latifundio Genético. La Geografía Humana ya no sabe de las poblaciones, ahora debe geografíar el desamparo de los Refugiados Ambientales. Los ejecutores campestres de la expansión de la frontera agraria( bajo el imperio sojero) rompen los horizontes dilatados construyendo un muro impenetrable y discriminatorio, y cual cruzados del siglo XXI lanzan las enormes maquinarias agrícolas de diseño intimidatorio y valores inaccesibles, para que el pueblo oiga la buena nueva del ecocidio.

La bajante del Paraná -el río que se olvidó de ser -debe reorientar la mirada economicista hacia la consideración de que los “bienes ambientales son valorizados por la cultura a través de cosmovisiones, sentimientos y creencias que son resultado de prácticas milenarias de transformación y co-evolución con la naturaleza. El reconocimiento de los límites de la intervención cultural en la naturaleza significa también aceptar los límites de la tecnología que ha llegado a suplantar los valores humanos por la eficiencia de la razón utilitarista. (Manifiesto por la vida).

La estrategia geopolítica puesta en marcha por el nuevo Bloque de Poder en Reorganización, produce un fenomenal proceso de desterritorialización y rediseña nuevas cartografías funcionales  a la economía del despilfarro. Sobre esto Carlos Walter Porto manifiesta  “Hoy, sin embargo, con la unión entre el capital agrario y el industrial, el financiero, el de las grandes empresas de mass media y el mundo técnico-científico, de organización en red, está en curso el proceso de expropiación no sólo de los recursos naturales sino, principalmente, de los conocimientos de los campesinados y de los pueblos originarios, lo que implica, una vez más, desterritorializarlos, ahora por la des-localización del locus de producción de conocimiento en la relación directa con la naturaleza por y para una relación mediatizada por los laboratorios, cada vez más empresariales – finalmente, al retirar del lugar, o mejor, retirar de los hombres y de las mujeres del lugar el poder de reproducirse por medio de los propios conocimientos. No olvidemos que cada semilla contiene no sólo el germen del alimento, sino además conocimiento –en ese caso, información genética culturalmente elaborada. Hoy, la posibilidad de existencia de esos grupos está directamente vinculada a su capacidad de desarrollar una lucha política en el núcleo del locus de bifurcación tecnológica,   pasando a constituir el atractor de un sistema emergente (Prigogine) que tenga en la productividad biológica primaria, en la justicia social y en la diversidad cultural los soportes de una racionalidad ambiental (Leff, 2006) – en resumen, de proponer una nueva lógica a la técnica, de afirmar otra (tecno)lógica que no abdique de una ética y de una moral expresada políticamente por nuevas y, principalmente, otras prácticas.
La Bajante del Paraná, las sequías y las tormentas atormentadas que se abaten sobre los territorios desangelados de nuestra realidad, refleja el destino que impone a las naciones y a los pueblos el proceso de globalización en marcha.  Sobre esto el Manifiesto por la Vida afirma “Si la dominación es una de las formas esenciales del mal, abolir es el bien supremo. Ello significa desatar los nudos del pensamiento y las estrategias de poder en el saber que nos someten a los dispositivos de sojuzgamiento activados en ideologías e instituciones sociales. La lucha contra la dominación es un proyecto moral cuyo núcleo consiste en cultivar una ética de las virtudes que nos permitan renunciar a los valores morales, los sistemas de organización política y los artefactos tecnológicos que han servido como medios de dominación. La Ética para la sustentabilidad es una ética de los derechos fundamentales predicables que promueve la dignidad humana como el valor más alto y condición fundamental para reconstruir las relaciones del ser humano con la naturaleza. Esta es la ética que debemos imponer si queremos que las perdices pongan huevos y tengan crías. Es una ética de la solidaridad que rebasa el individualismo para fundarse en el reconocimiento de la otredad y de la diferencia, una ética democrática participativa que promueve el pluralismo, que reconoce el derecho de las minorías y las protege de los abusos que les pueden causar los diferentes grupos de poder.
Frente a los derechos de propiedad privada y la idea de un mercado neutro en el cual se expresan las preferencias individuales como fundamento para regular la oferta de bienes públicos, hoy emergen los derechos colectivos de los pueblos, los valores culturales de la naturaleza y las formas colectivas de propiedad y manejo de los bienes comunales, definiendo una ética del bien común y confrontando las estrategias de apropiación de la biodiversidad por parte de las corporaciones de la industria biotecnológica.
Cuando hace dos años, a través del Manifiesto para Ambientalizar la Vida,  presentábamos en sociedad a nuestra Escuela, decíamos que aspirábamos a arraigarnos en las llagas abiertas en la piel de la tierra, de tierras lugareñas como la que habitamos en el sentido del habitus y el afecto, en la región santafesina y a orillas del Río Paraná, para poder así repensar la sustentabilidad y reconstruir la cultura para que la morada del hombre cobije la vida, a todas las vidas. Nuestra querencia, afirmábamos, es nuestro propio lugar, el lugar que habitamos, como símbolo de la complejidad y el misterio. Decíamos también que queremos morar en el lugar como sujetos que se van coconstruyendo en coevolución con la naturaleza. Construir nuestro hábitat con el habitus de la solidaridad y el encantamiento.
En esos decires se inscriben estos nuevos, como obstinada invitación a repensar la vida desde la matriz latinoamericana del Saber Ambiental, para reencontrarnos y reencantarnos con otros futuros posibles desde el aquí y el ahora. Un porfiado convite a no olvidarnos de ser.
                                       Rosario, ciudad del Río Marrón, marzo de 2009